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Un museo de València reúne setenta obras sobre la figura de María Magdalena

Redacción El Comunicación · 3 de noviembre de 2026 a las 16:16

En 20 segundos

  • El Museu de Belles Arts de València reúne unas setenta obras sobre María Magdalena.
  • Entre las piezas hay obras de Ribera, Artemisia Gentileschi, Pedro de Mena y Domenico Tintoretto.
  • La exposición recorre cómo cambió la imagen de la figura desde la Edad Media hasta el siglo XVIII.

El Museu de Belles Arts de València acoge la exposición «Magdalena. Ni santa ni pecadora», con unas setenta obras de maestros como José de Ribera, Artemisia Gentileschi o Pedro de Mena. La muestra recorre cómo cambió la imagen de esta figura desde la Edad Media hasta el siglo XVIII, con piezas prestadas por el Museo del Prado y otras instituciones italianas y españolas.

Imagen de archivo · Foto: Felivet · Public domain · Wikimedia Commons

El Museu de Belles Arts de València acoge la exposición «Magdalena. Ni santa ni pecadora», con unas setenta obras de pintura, escultura y papel. Entre ellas hay piezas de maestros del Renacimiento y el Barroco como José de Ribera, Artemisia Gentileschi, Pedro de Mena o Domenico Tintoretto. Los préstamos llegan del Museo del Prado, los Musei Capitolini, las Gallerie Nazionali d'Arte Antica de Roma y el Monasterio de la Cartuja de Granada, además de fondos del propio museo.

La muestra la comisaría Pablo González Tornel, director del museo, y propone repasar cómo se construyó la figura de María Magdalena. En el Nuevo Testamento aparece poco, como testigo de la crucifixión y de la resurrección de Jesús. En el siglo VI el papa Gregorio I la identificó con María de Betania, hermana de Lázaro, y en la Edad Media se fundieron varias mujeres de los evangelios en una sola.

En tiempos de la Contrarreforma su representación se concentró en la Magdalena penitente, a menudo con una calavera o un bote de ungüentos. A partir del siglo XVIII, la religión deja de ser central y la figura pasa a usarse sobre todo de forma decorativa.

La última sección se centra en la soledad y la inteligencia del personaje. González Tornel explicó que la Magdalena de Gentileschi tiene un carácter melancólico, vinculado al intelecto: «Ya no es solo penitente, es inteligente». El montaje juega con espejos que reflejan cada época en la que fue representada.

Qué dicen otros medios

Fuentes: Valencia Plaza.

Elaborada con IA a partir de 1 medio · Responsabilidad editorial: El Comunicación

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